Llega un punto en el que te das cuenta que debes vivir más,en donde no debería importarte los limites porque a fin de cuentas los limites se hicieron para frenar los sueños y las acciones mas osadas de las personas,y no me refiero al libertinaje sino a la libertad,al celebrar que podemos movernos y respirar hoy por hoy. Hace unos días mi padre dejo mi casa,y me sentí muy enojada,no porque se fuera,eso en si me alegro porque así mi madre y la casa estaría tranquila,sino me enojo que no enfrentara sus acciones,que no fuera consecuente y que dejara todo en puntos suspensivos. Quebró mi imagen de el padre super heroe aunque después un día cuando lo vi a los ojos me di cuenta que el también era un ser humano... Y bueno ahora su cama es mi cama,su mujer es mi madre,y su vacio soy yo. Pero su partida,quito algo en mi,una opresión,cuando se fue me sentí libre y con ganas de vivir.Y bueno esque el oprimía cada cosa ...